
Los gatos muertos no son poesía, los gatos muertos no respiran, no
tienen ritmo, los ancianos no follan y los niños no deberían morir. La poesía
encuentra belleza donde todos ven decadencia, porque dicen; todo es “decadentemente
hermoso” y luego continúan escribiendo.
Putos poetas, puta poesía, puta visión distorsionada a la que llaman “don”.
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